Saltar al texto

Ensayo 9 de 11 · 2 min

9. Los minutos de gloria

Por Guillermo Irure

Un ensayo interactivo con tres puertas finales escritas por Guillermo Irure para invitar al pensamiento compartido.

11 de septiembre de 2026

ILUSTRACIÓN 9 · Los minutos de gloria
ILUSTRACIÓN 9 · Los minutos de gloria

Tengo 3 minutos irrenunciables de lectura curiosa por la mañana. Vienen de un almanaque que ha estado en mi familia toda la vida. Sus fans lo llaman «el taco», y lo mismo habla de los seres vivos más antiguos del planeta que de la receta del verdadero salmorejo.

Es de papel. No tiene wifi. No se actualiza. Cada mañana se arranca una hoja y desaparece, y durante esos tres minutos nada me alcanza, ni el email, ni el grupo de WhatsApp. Pero en cuanto la hoja cae, vuelvo a correr como los demás, otra vez con el reloj marcando el paso y el «ya toca» de fondo.

Y me pasa una cosa curiosa. Cuando consigo un hueco para mí «gracias a optimizar mi tiempo», no siempre sé qué hacer con él. Un paseo por el parque, jugar con mis hijos, leer un libro. Cualquiera me recarga. Pero muchas veces se acaba rellenando con otra cosa que parece un respiro y no lo es.

Es como cuando gano 20 minutos por no tener que hervir el arroz. Lo meto en un minuto al microondas y está listo para comer. He ganado 19 minutos para scrollear como un zombie con el móvil…

Cuando lo hago «lento», sofrío un par de ajos, lo pongo a hervir con sal, espero los minutos de cocción y lo escurro. El del microondas ni sabe igual ni se come con la misma calma. Y el casero, además, me da para tres o cuatro raciones.

Lo bueno es que mi arroz casero es una guarnición que va de lujo con un salteado o un guiso. Y por suerte ambos huelen a hogar mientras se cocinan.

Me pasa lo mismo con este texto, que ha ido haciendo chup chup durante semanas. Espero que te llegue el olor a sofrito del bueno.

Tres puertas

Este ensayo tiene tres finales posibles. ¿Cuál es el tuyo?

La puerta de la ensalada

Son las nueve de la noche y tienes hambre de verdad. Abres la nevera, ves la ensalada de bolsa y en un minuto está lista. Comes de pie, mirando el móvil, y para cuando terminas ya no recuerdas bien si era César o Mediterránea.

Eso sí, la receta de galletas de Halloween en TikTok es una pasada.

La puerta del sofrito

Sofríes una cebolla con pimiento aunque son las nueve y estás cansado. La casa empieza a oler mientras remueves sin mirar el reloj. No has ahorrado nada. Has invertido cuarenta y cinco minutos que no tenías.

Pero cuando por fin te sientas, alguien pregunta por qué está tan rico hoy. Y ahí sigues, todavía, un rato más hablando.

La puerta del tupper

No tienes hambre ahora, pero preparas igual: un poco más de arroz, un poco más de guiso, un tupper de más que dejas en la nevera para mañana, por si tienes prisa.

Tu cabeza ya se ha ido a la lista de tareas pendientes. ¿Mañana era miércoles?

Construyendo el final juntos: Tu voz en Ensayo & Error

«Este proyecto no termina en mis palabras. Al cabo de los 11 meses, escogeremos juntos el cierre colectivo de esta experiencia. ¿Qué puerta abriste tú? ¿Qué pregunta te provocó este ensayo? Tu reflexión, tus matices y tus dudas ayudan a darle forma al final definitivo.»

Compartir mi reflexión